miércoles, 23 de enero de 2008

La Inteligencia

Todos poseemos inteligencia, no es algo de privilegio, sino una característica de la especie. Como seres engendrados en la evolución somos capaces de imaginar, razonar y crear...Ahora bien, hace ya algún tiempo que los seres humanos idolatramos el razonamiento lógico-matemático como única sede de la inteligencia, dejando de lado, y aún descartando, otras habilidades.
Cuando se estimula a un niño, desde su nacimiento hasta la etapa escolar, debemos establecer pautas concretas acerca de lo que queremos lograr. Es decir, así como en la adultez, no todos los niños tienen los mismos gustos ni preferencias y, dependiendo de los ambientes en los que se hallan desarrollado y de sus características personales, no se adueñarán de su propia inteligencia de la misma forma.
Un individuo no es más inteligente que otro, sino que cuenta con habilidades distintas. Así habrá niños a los que les cueste mucho matemática pero sean excelentes en su expresión linguística. En general las características inteligentes del ser humano son demostradas desde el nacimiento, o incluso antes, en la etapa prenatal. Nuestros organismos son inteligentes, nuestro desarrollo, desde los reflejos hasta la adquisición del lenguaje, es un signo claro de la inteligencia. Las distintas habilidades intelectuales en su combinación producen la inteligencia de cada ser humano y lo hacen único.
Existen varias habilidades intelectuales, algunas conocidas como "Inteligencias múltiples" y otras que serán agregadas porque es cuestionable su establecimiento como modo de interacción con el mundo y su lugar en el cerebro humano, ellas son: (inteligencia)
  • musical
  • linguística
  • lógico-matemática
  • espacial
  • interpersonal
  • intrapersonal
  • cinestésico-corporal (creación del movimiento)
  • emocional (C.E)

En general el coeficiente intelectual (C.I), totalmente medible, interactúa con el coeficiente emocional (C.E) moldeando una personalidad única.

La inteligencia puede ser estimulada, pero jamás se debe presionar a un niño y exigir que desarrolle habilidades que no son de su interés, ésto resulta muy perjudicial para su desarrollo. (De la misma manera que no se presiona a un bebé de 2 meses a hablar, ya que aún no han madurado sus cuerdas vocales ni su área de lenguaje en el cerebro)...

La inteligencia es interacción con el ambiente, adaptación; las características genéticas y biológicas se combinan con el medio (social, cultural, afectivo y físico) para dar lugar a una conducta singular en cada ser humano. La clave del éxito es dejar a cada ser adueñarse de la propia inteligencia, utilizarla libremente, imaginar, equivocarse y volver a intentar, desarmar para volver a rearmar, etc.

viernes, 11 de enero de 2008

El ácido fólico en el embarazo

Es muy importante que la mujer consuma ácido fólico (administrado obviamente por un médico) incluso antes de quedar embarazada. Generalmente éste es un medicamento que aconseja el obstetra en los primeros meses del embarazo, sin embargo muchas mujeres recién acuden al médico cuando se enteran de que van a tener un bebé por amenorrea, esto es falta de período menstrual, al mes de la concepción. El problema es que durante ese período, donde aún la mamá no está tomando el ácido fólico porque no sabe de su embarazo, es cuando se forma en el embrión el tubo neural (primeros instantes del sistema nervioso central).
El ácido fólico ayuda a la formación del tubo neural en esta primera etapa y cumple un papel fundamental en su desarrollo, pero volviendo sobre el tema, generalmente las mujeres comienzan a tomarlo pasado su primer mes de embarazo, lo cual es un tanto peligroso por una razón fundamental: el mal desarrollo del tubo neural es en consecuencia el mal desarrollo del sistema nervioso central como único centro de control de todo el organismo y sus funciones. Entre tantos inconvenientes, la falta de ácido fólico en la madre gestante puede producir una enfermedad tan grave como la mielomeningocele. Se produce un mal cerramiento de la columna y la médula antes del nacimiento por este trastorno congénito, lo que produce que la médula espinal y las membranas que lo recubren protruyan a traves de la espalda del bebé. Los individuos afectados por mielomeningocele tienen graves daños neuronales, inconvenientes con el control de vejiga e intestinos y discapacidades motrices e intelectuales (aunque en éste último caso y dependiendo de la gravedad motriz, con estimulación precoz pueden desarrollar un intelecto normal)
La mileomeningocele no es una enfermedad mortal pero si, al poseer una médula espinal muy expuesta, es posible que se produzcan infecciones, tales como la meningitis.
Quizá parezca una tontería, pero ya ven que no lo es, es muy importante que todas o al menos las mujeres en edad fértil (planeando o no un embarazo) tomen conciencia y comiencen a ingerir ácido fólico como prevención, antes de ello y ante cualquier duda siempre consulte a su médico!!!